El último domingo 3 diciembre, fieles provenientes de diversas ciudades, como La Plata, Belgrano, Lobos, Cañuelas, San Miguel, Zona Sur y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se congregaron desde las primeras horas de la madrugada para emprender una conmovedora peregrinación hacia el Santuario de San Nicolás de los Arroyos, en el marco de los festejos por los 40 años de las apariciones.

Foto: peregrinos de la ciudad de Lobos camino a San Nicolás.

   El camino estuvo marcado por la devoción, con rezos de Rosarios y catequesis sobre las apariciones marianas que datan desde 1983 en esa ciudad, reveladas a la vidente Gladys Motta. Después de una parada estratégica en una estación de servicio en San Pedro, los peregrinos se reunieron, compartieron experiencias y se dirigieron hacia la ciudad de San Nicolás.

Foto: Leonardo de Zona Sur y Luciano de La Plata en la estación de San Pedro.

   A las 11 de la mañana, junto con la imagen de la Virgen peregrina, se inició una conmovedora procesión desde la parroquia San Cayetano rezando el Rosario hasta llegar al imponente Santuario. A a las 12 del mediodía el Padre René Cari ofició una Misa muy emotiva, seguida de una inolvidable adoración. Durante la celebración, el padre intercedió por la sanación y liberación de los cientos de peregrinos presentes.

Foto: bendición con el Santísimo.

Foto: Padre René Cari llevando el Santísimo Sacramento.

Video: adoración Eucarística.

   Tras la Misa, un grupo de fieles se reunió en el Comedor de María, ubicado cerca del santuario, para celebrar los 29 años de sacerdocio del padre René con un delicioso asado, y como de costumbre no pudo faltar la guitarreada…

   A las 5 de la tarde, una vez más, todo el contingente se reunió para recibir la bendición del padre sobre los objetos religiosos antes de emprender el regreso. Cargados del amor de la madre Celestial en el corazón, los peregrinos iniciaron el camino de regreso, llevando consigo un mar de bendiciones con esta inolvidable peregrinación.

Foto: bendición de objetos religiosos.

Foto: todos los peregrinos antes de la vuelta a casa.